Jueves 15 de octubre de 2026

Gravar los beneficios de la IA, no a la IA en sí

Una columna de opinión de Alba Argüelles (Merkle España) sostiene que la IA no debe tributar como contribuyente, porque es una tecnología sin patrimonio ni capacidad fiscal, sino que deben tributar las empresas que obtienen ganancias con ella. Argumenta que la automatización debilita la relación entre crecimiento y empleo, y con ella la recaudación ligada a cotizaciones sociales e IRPF. Propone reforzar el Impuesto sobre Sociedades (evitar traslados de beneficios a territorios de baja tributación y reducir la brecha entre tipos oficiales y tipos efectivos) y gravar también dividendos, recompras y plusvalías. Advierte de que la fiscalidad por sí sola no resuelve la transición laboral ni la concentración de datos y cómputo.

Fuentes